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Brokeback montañero me explica el secreto de la seducción

Tenía un amigo gallego que trabajaba en una tienda de fracasados.

Bueno, no era una tienda de fracasados.

El tío trabajaba en una tienda de fotografía llena de fotógrafos fracasados que vendían cámaras.

El gallego también era un fracasado, solo que aún no lo sabía. Sin embargo, comparando con sus amiguetes, era el más normal.

Bueno, una vez al mes los fotógrafos hacían una cena e invitaban a todo el mundo. El gallego me invitó, y como ese jueves no tenía planes, acudí.

En la mesa, en frente mío, había un tío extravagante a quien llamaban “Xavi Xavi”. Xavi Xavi, un tío cachondo, se presentó como “un maricón de toda la vida”.

¿Maricón de toda la vida?

La madre que lo parió.

Decidí que al día siguiente iba a matar al amigo gallego por llevar a esta cena.

Lo mato.

Pero, Xavi Xavi, que podría ganar un concurso de disfraces de Elton John, sin disfrazarse, no era tan afeminado.

Al contrario.

Le faltaba pluma y su conversación era mono-temática.

Solo hablaba de una sola cosa.

Hablaba de lo mismo que unos amigos míos que son muy mujeriegos.

Solo hablaba de polvos.

Polvos, polvos y polvos.

Además, Xavi Xavi tenía un toque de Einstein.

No era un genio.

Para nada.

Pero, tenía una teoría.

Solo que no era la de la relatividad. Su teoría era sobre la homosexualidad.

Y no era relativa, era absoluta.

La teoría de Xavi Xavi era que tooodos los hombres, en el fondo, eran un poquito maricones.

Un poquiiiito.

A ver, primero nos contó sobre todos los tíos que le habían dicho “no soy gay”, al comenzar la noche, que se había cepillado al final de la noche.

Dijo… “Cuanto más insisten que no lo son, MÁS lo son”.

Su target era el marica de pueblo que había salido del pueblo, pero que aún no había salido del armario.

“Ese, ese el bueno”.

Xavi Xavi decía que tenía un sexto sentido para encontrar a esta gente y cuando los tenía en su mirilla, los atacaba como un león ataca una cebra en la sabana.

Iba a por ellos.

Y, como tenía más de 45 tacos y llevaba toda la vida haciendo lo mismo, era un león viejo que sabía más por viejo que por diablo.

El cabrón contaba que disfrutaba con desvirgar a los jovencitos pueblerinos que se le cruzaban.

A ver.

Xavi Xavi, en los años 80 se habría muerto del SIDA.

​​​​​​​En los 60 o 70, igual los franquistas le habrían pegado dos tiros por maricón.

¿Y?

Pues, vender online se trata de eso.

No de mariconadas.
No de desvirgar.
No de ser un pesado.

Se trata de… tener el olfato para el mercado.

Hay que tener un sexto sentido de quién es tu cliente, de dónde viene, y de lo que está escondiendo.

Si sabes eso, vender es fácil.

Muy fácil.

Incluso, muy divertido.

Ahora, para los que tienen sentido del humor y 25 minutos al día, pues, eso es lo requerido para aprender a vender con email de la manera en que yo enseño.

Eso, una lista, una web y algo que vender.

Y también, las ganas de pasar una cena al lado de una persona interesante para sacar una buena historia, a pesar de que sea el más mariconazo de toda Barcelona.

Para saber más…

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2018-06-23T13:33:22+02:00

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Hola, soy Nicolás. Soy de Suecia aunque no lo parezca y te puedo enseñar cómo vender con email usando el fenómeno psicológico conocido como..."El Síndrome de Estocolmo". Para empezar - suscríbete a 30 días - 60 emails.